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domingo, 25 de mayo de 2014

TALLER DE MENTEFACTOS CONCEPTUALES 
 
A. DECODIFICACIÓN
 
De los textos que encontrarás a continuación, realiza un Mentefacto Conceptual Completo y envíalo a caprimaria@filipense.edu.co o a la plataforma ACADEMICss.
 
TEXTO 1.
 
La familia es el primer medio socializador en el cual te educas. Desde que llegaste al mundo, desde el momento mismo en que naciste estás viviendo en sociedad, tu madre ha sido delegada, en primera instancia, por ésta para que con paciencia, cariño y mucho amor te enseñe la difícil tarea de vivir, pero vivir no para estar solo, sino para vivir en sociedad. Junto con ella  tus padres, hermanos, tu FAMILIA se han convertido en esas personas especiales que te han enseñado muchos conocimientos básicos, valores y habilidades importantísimas como caminar, hablar, relacionarte adecuadamente con ellos y con otras personas, respetarlos y amarlos, cosas entre muchas otras, sin las cuales te sería imposible enfrentarte a la vida en sociedad. Pero a pesar de todo lo que tus padres te enseñan—y te seguirán enseñando– hay muchas cosas que deberás aprender fuera de casa, o por lo menos, no por ellos. Existen otros medios socializadores desde los cuales te educas. De tus AMIGOS, por ejemplo, puedes aprender cosas importantes que serán fundamentales para vivir, como comprender a las personas, resolver conflictos, realizar actividades conjuntas, y en general relacionarte con los otros, cosas que no aprenderás si no vives por ti misma esas experiencias. LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN: La televisión, la radio, la prensa, el cine y el internet, son otras de las instancias a las que tienes acceso cotidianamente y de los cuales recibes mucha influencia, a veces no muy buena, pero que informan y a través de ellos tienes acceso a personas, lugares o conocimientos que de otra manera no podrías aprender. Así como tienes la oportunidad de educarte y aprender muchas cosas sin tener que salir de tu casa o barrio, en cualquier momento sin siquiera proponértelo, hay muchas otras que exigen más de ti, requiriendo que les dediques un tiempo especial y lo hagas en el lugar adecuado.  Por ejemplo, si tu eres católica, tendrás que ir un día especial a unas horas especiales a LA IGLESIA  y cumplir con unas obligaciones especiales, que te ayudarán a comprender y conocer la religión a la que perteneces así como los comportamientos y actitudes de las personas que se llaman católicas. Algo parecido ocurre con el COLEGIO, tendrás que ir a un lugar unos días, a unas horas y compartir con unas personas (profesores y estudiantes), donde aprenderás a leer y escribir, matemáticas, ciencias naturales, sociales, ética, inglés, informática, artísticas, educación física y muchas otras cosas más, que los miembros de la sociedad han pensado que son más fáciles que las aprendas allí. El colegio es un espacio que te privilegia aprender la forma adecuada, fácil y correcta de relacionarte con diferentes personas, comprender situaciones, manipular objetos o equipos que de otra forma te seria imposible o muy difícil aprender.  A diario tienes que relacionarte con personas y situaciones, o realizar actividades, o manipular aparatos u equipos, que exigen que tengas unos conocimientos básicos para hacerlo de la manera correcta. Te enfrentas con cosas que no se aprenden en la calle, al estar con tus amigos, en tu casa con tu familia o viendo televisión, o si hay cosas que si bien puedes aprender de esta manera te tomarían mucho tiempo y jamás las entenderías por completo. Por ejemplo, exigir que respeten tus derechos, hacer peticiones, hacer ciertos tramites, manejar grandes cantidades de dinero, hacer transacciones, manejar los computadores, leer los periódicos o los letreros de la calle, incluso decidir si tomas ciertas medicinas o no para un dolor de cabeza, requieren que tengas algunos conocimientos básicos para que puedas hacerlo o tomar decisiones inteligentes.  El mundo de hoy es día a día más complicado. Por lo tanto, debes estar preparada para comprenderlo y actuar correctamente en él.  El colegio es un espacio privilegiado que la sociedad ha creado con este fin. Allí te privilegian ir aprendiendo poco a poco las bases necesarias para enfrentarte al mundo y a estar preparada para que puedas aprender cada día más. El colegio es un espacio creado para que tengas acceso al conocimiento acumulado por la humanidad. Comprender el mundo en el que vivimos es una tarea que los seres humanos estamos llevando a cabo desde que existimos sobre la tierra.  Día a día conocemos más, y ese conocimiento ha llevado a que comprendamos mejor como funcionan la naturaleza y la sociedad, logrando explicarnos ciertos fenómenos y hechos que suceden, como:  por qué llueve, por qué hay día y noche, cómo vienen los niños al mundo, por qué necesitamos de los demás, porqué a veces nos peleamos entre nosotros, etc.  A medida que conocemos podemos comprender el medio que nos rodea, comprendernos a nosotros mismos y comprender a los demás; creando, igualmente, nuevas cosas que hacen que se mejoren las condiciones de vida de las personas y las relaciones entre ellas.  Así por ejemplo, si sabemos que se pueden cultivar el arroz y la forma como ello se hace, no se dependerá de que este crezca espontáneamente en la tierra; sino que se sembrará, se cuidará para que crezca, se recogerá la cosecha y se procesará para que lo podamos comer, satisfaciendo en parte nuestra hambre y la de otras personas más. Los seres humanos hemos aprendido mucho. En este camino estamos continuamente transformado la sociedad, el medio que nos rodea y de la misma manera creando día a día nuevas cosas más. Lo que exige igualmente que se creen medios eficaces para que las nuevas generaciones conozcan y comprendan los conocimientos y experiencias que los seres humanos hemos a cumulado y que permiten que hoy sea posible la televisión, la radio, el teléfono, los computadores, carros, aviones, satélites, naves espaciales, submarinos, robots.... Cosas que nos pueden hacer la vida más fácil y divertida o por el contrario más complicada y problemática.  Para ello necesitamos ir a un lugar que los seres humanos hemos creado para tal fin; para qué tú desde muy pequeña empieces a aprender cosas que poco a poco te llevarán a comprender, explicarte y saber vivir en el mundo hoy.  ¿Ya sabes qué lugar es este?  Sí, EL COLEGIO.
 
TEXTO 2
 
Primera aproximación La regulación emocional es una de las actividades humanas enmarcadas dentro de la esfera afectiva. Dentro de esta esfera afectiva se encuentra todo lo relacionado con la autoestima, el auto conocimiento, los valores, la capacidad de relacionarse adecuadamente con otras personas, etc. La regulación emocional es benéfica para la persona porque le permite, entre otras cosas, evitar cometer errores o desarrollar enfermedades. Adicionalmente es importante aclarar que la regulación emocional no solo beneficia a la persona, sino a la sociedad. Porque permite resolver conflictos más fácilmente.  Por esta razón puede considerarse que la regulación emocional hace parte de las competencias ciudadanas que debe tener cualquier persona.  Para aprehender a regular tus emociones debes tener claro qué es una emoción y saber cuales son las emociones. A continuación realizaremos un breve repaso de las emociones. Las emociones son reacciones ante ciertos estímulos que se caracterizan por irrumpir violentamente y por ser de duración corta, aunque subsisten cierto tiempo después de haber desaparecido el estímulo.  Estas reacciones son normales en muchos animales y los humanos pues sirven a la hora de tener que huir de un enemigo natural, como los venados que ante un león, experimentan temor y salen corriendo para evitar ser devorados.  Estas emociones sirven a los humanos para protegerse. Si no se sintiera rabia, temor o dolor, no se respondería adecuadamente y podríamos perder incluso la vida. Sin embargo, aunque las emociones y sentimientos son indispensables para vivir, la regulación de los mismos también lo es.  Cuando una emoción aparece el organismo empieza a realizar procesos de activación. La sangre fluye con mayor rapidez, el corazón late más rápido y la respiración aumenta. Imagínate a tu corazón bombeando sangre en grandes cantidades por todo tu cuerpo, esto hace que el oxígeno llegue en mayor cantidad a tu cerebro. (Recuerda que la sangre es la que lleva el oxígeno). Cuando el cerebro recibe muchas cantidades de oxígeno pone a funcionar más y más rápido todo el sistema. De esta manera tu corazón latirá más y más rápido, la respiración será más rápida y la sangre llegará más rápido a tu cerebro y este enviará la orden para que aumente velocidad, en definitiva se creará un círculo de velocidad en tu cuerpo. Ahora imagina que alguien te pide que justo en ese momento de activación corporal realices una división o una multiplicación de dos cifras. ¿Crees que podrías resolver el problema fácilmente?. ¿Qué tendrías que hacer para poder resolver el problema?. Probablemente te costaría mucho trabajo. Tendrías que bajarle el ritmo a tu cuerpo para poder pensar. Esto nos hace pensar que cuando una persona se encuentra experimentando una emoción muy intensa le es difícil resolver problemas. ¿Qué tienen en común los lugares en donde se estudia?. Recuerda a las bibliotecas y los lugares diseñados para estudiar. Ya habrás notado que una de las cosas que tienen en común es que son silenciosos, nadie corre o se agita como ocurre en un gimnasio o una discoteca. ¡Para pensar se necesita serenidad!. Cuando intentas resolver un problema necesitas pensar, es decir, tu cuerpo debe estar regulado. Recuerda que dijimos que la regulación emocional está enmarcada dentro de las competencias ciudadanas porque nos ayuda a resolver conflictos adecuadamente. A la hora de resolver un conflicto con otra persona debes poder pensar en soluciones, debes escuchar al otro y tener la capacidad de decir lo que sientes con calma. Así que si no has regulado las emociones que te genera el conflicto difícilmente podrás resolverlo.
 
TEXTO 3
 
CONTAMINACIÓN AMBIENTAL, el cual lo encontrarás haciendo Click en el siguiente vínculo.
 
 
 
 B. CODIFICACIÓN Y COMPRENSIÓN
 
Realiza un Mentefacto Conceptual Completo de los conceptos EQUILIBRIO AMBIENTAL, DESARROLLO SUSTENTABLE y SOLUCIÓN DE CONFLCITOS. 

miércoles, 14 de mayo de 2014

TALLER DE ÉTICA DESDE FERNANDO SAVATER

A partir de la magistral conferencia de Fernando Savater titulada "Ética y Ciudadanía", realiza tu comentario aplicando todo lo discutido en las comunidades de indagación. 

lunes, 12 de mayo de 2014

TALLER DE CONSTRUCCIÓN FILOSÓFICA DESDE LA PELÍCULA DE MATRIX

Neo, el protagonista de la película, se plantea dos preguntas sumamente importantes, las cuales son abordadas a lo largo de la Trilogía de Matrix: ¿Qué es Real? y ¿Soy Libre?. 

La primera pregunta es planteada, no sé hasta qué punto respondida, en la primera parte. Concepción Pérez García, Licenciada de Filosofía de la UNED, en un artículo muy interesante titulado La Filosofía en Matrix, una Propuesta Educativa, realiza un paralelismo entre Matrix I, Platón, Descartes y Putman. 

MORFEO
DESCARTES
PUTMAN
“Eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio. Naciste en una prisión que no puedes ni saborear, ni oler, ni tocar. Una prisión para tu mente”.
“¡Cuantas veces me ha sucedido soñar de noche que estaba en este mismo sitio, vestido, sentado
junto al fuego, estando en realidad desnudo y metido en la cama! (…) no hay indicios ciertos para
distinguir el sueño de la vigilia”
“Si fuéramos cerebros en cubetas, ¿podríamos pensar que lo somos?”
“Son las mentes de los mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo hagamos, siguen formando parte de ese sistema y eso hace que sean nuestros enemigos. (…) Muchos de ellos están tan habituados que lucharían para protegerlo”.
“Cierto genio o espíritu maligno, no menos astuto y burlador que poderoso, ha puesto su industria
toda en engañarme (…) con gran cuidado procuraré no dar crédito a ninguna falsedad, y prepararé mi
ingenio tan bien contra las astucias de ese gran burlador, que, por muy poderoso y astuto que sea,
nunca podrá imponerme nada. Mas este designio es penoso y laborioso, y cierta dejadez me arrastra
insensiblemente al curso de mi vida ordinaria; y como un esclavo que sueña que está gozando de una
libertad imaginaria, al empezar a sospechar que su libertad es un sueño, teme el despertar y conspira
con esas gratas ilusiones para seguir siendo más tiempo engañado”
“¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real? Si te refieres a lo que puedes sentir, a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, lo real podría ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.”
“soy algo que piensa y no extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la cual
éste es una cosa extensa, que no piensa (…) me enseña la naturaleza, por medio de esos sentimientos
de dolor, hambre, sed, etc., que no estoy metido en mi cuerpo como un piloto en su navío, sino tan
estrechamente unido y confundido y mezclado con él, que formo como un solo todo con mi cuerpo”
“tan cierto es por lo menos que Dios, que es ese ser perfecto, es o existe, como lo pueda ser una
demostración de geometría
“¿Qué es lo que veo por la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas máquinas
artificiales, movidas por resortes”
Tomado de Pérez García, Concepción (2004). La Filosofía en Matrix Una propuesta educativa. UNED. Págs:119 - 121  

La segunda pregunta es abordada ampliamente en Matrix II y III. Pérez García (2004), lo aborda con un paralelismo interesante con la filosofía de Sartre y Beauvoir:
  
MATRIX
SARTRE
BEAUVOIR

“Yo sólo puedo mostrarte la puerta, tú debes atravesarla”.
Morfeo.


“El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente (…) nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible. (…) Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es, sobre él recae la responsabilidad total de su existencia”.
“Plutarco cuenta que un día Pirro hacía proyectos de conquista: “Primero vamos a Grecia”, decía. “¿Y después?”, le pregunta Cineas. “Pasaremos al Asia, conquistaremos Asia Menor, Arabia”. “¿Y después?” “Iremos hasta las Indias”. “¿Y después de las Indias?” “¡Ah!”, dice Pirro, “descansaré”. “¿Por qué no descansar entonces, inmediatamente?”, le dice Cineas. Cineas parece sabio. ¿Para qué partir si es para volver? ¿A qué comenzar si hay que detenerse? (…) (Pero) en tanto que permanezca viva, es en vano que Cineas me hostigue diciéndome: “¿Y después? ¿Para qué?” A pesar de todo, el corazón late, la mano se tiende, nuevos proyectos nacen y me impulsan adelante. Los sabios han querido ver en ese empecinamiento el signo de la irremediable locura de los hombres: pero una perversión tan esencial, ¿puede ser aun llamada perversión? ¿Dónde encontraremos la verdad del hombre, si no es en él mismo? La reflexión no puede detener el impulso de nuestra espontaneidad”

“Descubrí una solución según la cual el 99% de los individuos aceptaba el programa mientras pudieran elegir, aunque únicamente lo percibieran en un nivel casi insconsciente”
Arquitecto.
“En el fondo, lo que asusta de la doctrina que voy a exponer, ¿no es el hecho de que deja una posibilidad de elección al hombre?”

“Vas a tener que tomar una decisión. Tú eres el que decide. No podemos ver más allá de las elecciones que no entendemos. Es mi elección, yo debo tomar la mía igual que tú la tuya…”.
Oráculo.
“soy algo que piensa y no extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la cual
éste es una cosa extensa, que no piensa (…) me enseña la naturaleza, por medio de esos sentimientos
de dolor, hambre, sed, etc., que no estoy metido en mi cuerpo como un piloto en su navío, sino tan
estrechamente unido y confundido y mezclado con él, que formo como un solo todo con mi cuerpo”
“¿Por qué, sr. Anderson?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué lo hace?, ¿por qué?, ¿por qué se levanta?, ¿por qué sigue luchando? ¿De verdad cree que lucha por algo además que por su propia supervivencia?, ¿querría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad?, ¿por la verdad?, ¿tal vez por la paz?, ¿quizá por el amor? (crítica a las esencias) Ilusiones, sr. Anderson, desvaríos  de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo”.
Smit
“tan cierto es por lo menos que Dios, que es ese ser perfecto, es o existe, como lo pueda ser una
demostración de geometría
“Si dejo atrás de mí un acto que he llevado a cabo, al rodar el mismo en el pasado deviene cosa (…) es necesario que lo retome y lo justifique en la unidad del proyecto en el cual me hallo comprometido”
“¿Qué es lo que veo por la ventana? Sombreros y capas, que muy bien podrían ocultar unas máquinas
artificiales, movidas por resortes”
“Porque lo he elegido”
Neo
 Tomado de Pérez García, Concepción (2004). La Filosofía en Matrix Una propuesta educativa. UNED. Págs:121 - 124.

Con todo esto realiza un comentario filosófico de tu propia inspiración aquí en el blog. 

domingo, 4 de mayo de 2014

TALLER DE INFERENCIA PROPOSICIONAL MODAL Y MENTEFACTOS PRECATEGORIALES
Te invito a leer los siguientes fragmentos y, a partir de eso, realizar dos cosas: 

1. Extraer las proposiciones modales existentes.
2. Organizar las proposiciones en un mentefacto precategorial.

TEXTOS ARGUMENTATIVOS – FASE DE SENSIBILIZACIÓN

  1. ¡Ser o no ser: he aquí el problema! ¿Qué es más levantado para el espíritu: sufrir los golpes y dardos de la insultante Fortuna, o tomar las armas contra un piélago de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas? ¡Morir.., dormir; no más! ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne. ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir..., dormir! ¡Dormir!... ¡Tal vez soñar! ¡Sí, ahí está el obstáculo! ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte; cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida! ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio! Porque ¿quién aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, la injuria del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno, cuando uno mismo podría procurar su reposo con un simple estilete? ¿Quién querría llevar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso de una vida afanosa, si no fuera por el temor de un algo, después de la muerte, esa ignorada región cuyos confines no vuelve a traspasar viajero alguno, temor que confunde nuestra voluntad y nos impulsa a soportar aquellos males que nos afligen, antes que lanzarnos a otros que desconocemos? Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento, y las empresas de mayores alientos e importancia, por esa consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción... Pero ¡silencio!... ¡La hermosa Ofelia! Ninfa, en tus plegarias acuérdate de mis pecados[1]. 
  1. Lo que hacen las grandes potencias con los países pobres, y los políticos corruptos en sus propios países, es verdaderamente inhumano. Hay mucha pobreza y son muchas vidas las que se pierden. Casi mil millones de personas en el mundo son analfabetas, 110 mil millones de niños en edad escolar no van a la escuela, 1300 millones de personas en el mundo carecen de agua potable, más de la mitad de la población total del mundo carecen de una adecuada asistencia sanitaria, cien millones de niños por debajo de los cinco años mueren por falta de alimento y por enfermedades que se pueden prevenir, cada día mueren 30000 niños. Todo esto sucede mientras que: en Europa sólo se gastan 105 millones de dólares en bebidas alcohólicas, 11 mil millones de dólares en helados y 50 mil millones de dólares en cigarrillos; en Europa y Estados Unidos se gastan 17 mi millones de dólares en alimentos para animales domésticos; en Japón se gastan 35 mil millones de dólares en entretenimientos; sólo en Estados Unidos se gastan 8 mil millones  de dólares en cosméticos y un billón de dólares en publicidad; el mundo gasta 400 mil millones de dólares en drogas y 780 mil millones de dólares en armas para defenderse. La suma que se necesita para la educación de todos es de 6 mil millones de dólares, para dar agua y asistencia sanitaria es de 9 mil millones de dólares, si el mundo invirtiera 30 centavos de cada cien dólares, todos los niños tendrán buena salud, estarían bien nutridos y gozarían de una formación en la escuela. Indudablemente los intereses de unos pocos ricos son los que cuentan más. A las naciones ricas lo único que les interesa es endeudar cada día más a las naciones pobres para controlar sus destinos. Los políticos corruptos les interesa robar los fondos de las naciones para perpetuarse en el poder ellos y sus hijos. Como dice Mahatma Gandhi, política sin principios, placer sin conciencia, riqueza sin trabajo, conocimientos sin cualidad, comercio sin moralidad, ciencia sin humanidad y culto sin sacrificio es lo que hace que las naciones se autodestruyan y aniquilen[2].  
  1. “...¿Que de dónde vienen los remordimientos? Para mí está muy claro: de nuestra libertad. Si no fuésemos libres, no podríamos sentirnos culpables (ni orgullosos, claro) de nada y evitaríamos los remordimientos. Por eso cuando sabemos que hemos hecho algo vergonzoso procuramos asegurar que no tuvimos otro remedio que obrar así, que no pudimos elegir: «yo cumplí órdenes de mis superiores», «vi que todo el mundo hacía lo mismo», «perdí la cabeza», «es más fuerte que yo», «no me di cuenta de lo que hacía», etcétera. Del mismo modo el niño pequeño, cuando se cae al suelo y se rompe el tarro de mermelada que intentaba coger de lo alto de la estantería, grita lloroso: «¡Yo no he sido!» Lo grita precisamente porque sabe que ha sido él; si no fuera así, ni se molestaría en decir nada y quizá hasta se riese y todo. En cambio, si ha dibujado algo muy bonito en seguida proclamará: «¡Lo he hecho yo solito, nadie me ha ayudado!» Del mismo modo, ya mayores, queremos siempre ser libres para atribuirnos el mérito de lo que logramos pero preferimos confesarnos «esclavos de las circunstancias» cuando nuestros actos no son precisamente gloriosos...”[3].

[1] Hamlet, Acto Tercero, Escena Primera
[2] P. Martín Sepúlveda, SSP. El Hambre en el Mundo. Revista Vida Pastoral No: 104. Pags: 3 – 4.
[3] Savater, Fernando. Etica Para Amador. Editorial Ariel. Barcelona 1998. Pag: 112.


miércoles, 26 de febrero de 2014

TALLER DE INFERENCIA PROPOSICIONAL ARISTOTÉLICA

Te invito a leer el capítulo 1 de la novela filosófica "El Descubrimiento de Harry" y, a partir de eso, realizar dos cosas: 

1. Extraer las proposiciones aristotélicas existentes (A:Todo S es P; E: Ningún S es P; I: Algún S es P; O: Algún S NO es P).
2. Graficar con el respectivo mentefacto (Diagrama de Venn) las proposiciones aristotélicas extraidas.
EL DESCUBRIMIENTO DE HARRY

CAPÍTULO 1

Seguramente no habría ocurrido si aquel día Harry no se hubiera dormido en la clase de ciencias. Bueno, en realidad no es que se hubiera dormido. Simplemente, se distrajo. El señor Bradley, el profesor, estaba hablando del sistema solar y de que todos los planetas giran alrededor del Sol, y de pronto Harry dejó de escuchar, porque en el acto se encontró contemplando en su mente un enorme y llameante Sol con todos los diminutos planetas girando constantemente a su alrededor.
De pronto se dio cuenta que el señor Bradley le miraba fijamente. Harry intentó despejar la mente para prestar atención a la pregunta:
—¿Qué es una cosa que tiene una larga cola y tarda setenta y siete años en dar una vuelta alrededor del Sol?
Harry se dio cuenta que no tenía ni idea de la respuesta que esperaba el señor Bradley. ¿Una larga cola? Por un momento consideró la posibilidad de decir «el Can Mayor» (acababa de leer en la enciclopedia que a Sirio también se le llamaba «Can Mayor»), pero pensó que al señor Bradley no le iba a hacer gracia esa respuesta.
El señor Bradley no tenía mucho sentido del humor, pero sí una gran paciencia. Harry sabía que disponía de cierto tiempo, que podía ser suficiente para encontrar algo que decir. «Todos los planetas giran alrededor del Sol —recordaba que había dicho el señor Bradley—.» Y este objeto con cola, fuera lo que fuera, también daba vueltas alrededor del Sol. ¿Podría ser también un planeta? Valía la pena probar.
—¿Un planeta? —preguntó con ciertas dudas.
No estaba preparado para la carcajada general. Si hubiera prestado atención, habría oído al señor Bradley decir que el objeto al que se refería era el cometa Halley y que los cometas dan vueltas alrededor del Sol, igual que los planetas, pero decididamente no son planetas.
Por suerte, justo entonces, sonó el timbre y se acabaron las clases por aquel día. Pero al volver a casa, Harry aún se sentía mal por no haber sabido responder cuando el señor Bradley le preguntó. Además, estaba perplejo. ¿En qué se había equivocado? Repasó el razonamiento que había seguido para dar aquella respuesta. «Todos los planetas giran alrededor del Sol», había dicho muy claramente el señor Bradley. Y este objeto con cola también gira alrededor del Sol, solo que no es un planeta.
«De modo que hay cosas que giran alrededor del Sol y no son planetas —se dijo Harry—. Todos los planetas giran alrededor del Sol, pero no todo lo que gira alrededor del Sol es un planeta.» Y entonces Harry tuvo una idea: «Las oraciones no se pueden invertir Si la parte final de una oración se pone al principio, dejará de ser» verdadera. Por ejemplo, la oración “todas las encinas son árboles”, si se invierte, se convierte en “todos los árboles son encinas”. Pero eso es falso. Así, es verdad que todos los planetas giran alrededor del Sol. Pero si invertimos la oración y decimos “todas las cosas que giran alrededor del Sol son planetas”, entonces ya no es verdadera, ¡es falsa!»
Su idea le fascinó tanto que se puso a probarla con más ejemplos Primero pensó en la oración «todos los aviones de plástico son juguetes». «Creo que es verdad —pensó—. Ahora démosle la vuelta “Todos los juguetes son aviones de plástico”.» ¡Invertida, la oración resultaba falsa! ¡Harry estaba encantado!
Probó con otra oración: «Todos los pepinos son hortalizas» (Harry tenía debilidad por los pepinos). Pero lo inverso no tenía sentido en absoluto. ¿Todas las hortalizas son pepinos? ¡Por
supuesto que no! Harry estaba emocionado con su descubrimiento. ¡Si lo hubiera sabido por la tarde, seguramente se habría ahorrado todo aquel apuro!
Entonces vio a Lisa.
En la escuela, Lisa también estaba en su clase, pero Harry tenía la impresión de que no estaba entre los que se habían reído de él. Y le pareció que si le contaba lo que había descubierto, ella sería capaz de entenderlo.
—¡Lisa, acabo de tener una idea divertida! —anunció Harry en voz bastante alta. Lisa le sonrió y se quedó a la espera, mirándole.
—Cuando inviertes una oración, deja de ser verdadera —dijo Harry. Lisa arrugó el ceño.
—¿Y eso qué tiene de maravilloso? —preguntó.
—Vale —dijo Harry—, dime una oración cualquiera y lo verás.
—Pero, ¿qué clase de oración? —Lisa estaba indecisa—. No puedo inventarme una oración cualquiera por las buenas.
—Bueno —dijo Harry—, una oración con dos clases de cosas, como perros y gatos, o cucuruchos de helado y alimentos, o astronautas y personas.
Lisa se puso a pensar. Justo cuando iba a decir algo y Harry esperaba impaciente que lo soltara, movió la cabeza negativamente y siguió pensando.
—¡Venga, dos cosas, dos cosas cualesquiera...! —suplicó Harry.
Al fin, Lisa se decidió:
—Ningún águila es un león.
Harry se lanzó sobre la oración del mismo modo que su gato, Mario, se lanzaría sobre un ovillo de lana que rodara hacia él. En un instante tenía invertida la oración: «Ningún león es un águila.» Se quedó pasmado. La primera oración, «ningún águila es un león», era verdadera. Pero también lo era una vez invertida, porque «ningún león es un águila», ¡también era verdadera!
Harry no entendía por qué no había funcionado.
—Las otras veces funcionó... —empezó a decir en voz alta, pero no pudo acabar la frase.
Lisa le miraba interrogativamente. «¿Por qué había tenido que darle una oración tan tonta? —pensó Harry, en un acceso de resentimiento.» Pero entonces se le ocurrió que, si en realidad hubiera descubierto una regla, tendría que haber resultado con oraciones tontas tanto como con las que no eran tontas. De modo que, en realidad, la culpa no era de Lisa.
Por segunda vez aquel día, Harry tenía la sensación de que, por una u otra razón, había fracasado. Su único consuelo era que Lisa no se estaba riendo de él.
—Realmente creí que había descubierto algo —le dijo.
—¿Lo probaste? —preguntó ella. Sus ojos grises, bien separados, eran diáfanos y serios.
—Naturalmente. Cogí oraciones como «todos los aviones de plástico son juguetes», y «todos los pepinos son hortalizas», y encontré que, cuando la parte final se ponía al principio, las oraciones dejaban de ser verdaderas.
—Pero la oración que te di yo no era como las tuyas —replicó Lisa con rapidez—. Todas tus oraciones empezaban con la palabra «todos». Pero mi oración empezaba con la palabra «ningún».
¡Lisa tenía razón! Pero, ¿ese detalle podía cambiar tanto las cosas? Sólo cabía hacer una cosa: probar con más oraciones que empezaran por la palabra «ningún».
—Si es verdad que «ningún submarino es un canguro» —empezó Harry—, ¿qué hay con «ningún canguro es un submarino»?
—También es verdad —replicó Lisa—. Y si ningún mosquito es un pirulí «también es verdad que ningún pirulí es un mosquito».
—¡Eso es!—dijo Harry, entusiasmado—, ¡Eso es! Si una oración verdadera empieza con la palabra «ningún», entonces su inversa también es verdadera. Pero si empieza con la palabra «todos», entonces su inversa es falsa.
Harry estaba tan agradecido a Lisa por su ayuda que casi no sabía qué decir. Quería darle las gracias, pero se limitó a musitar algo y echó a correr hasta su casa.
Fue directamente a la cocina, pero al llegar allí encontró a su madre de pie delante del frigorífico hablando con la vecina, la señora Olson. Harry no quería interrumpir, de modo que se quedó un momento parado, oyendo la conversación.
—Pues, como le digo, señor Stottlemeier. Esa..., la señora Bates, que acaba de hacerse de la Asociación de Padres, cada día le veo entrar en la tienda de licores. Y ya sabe usted lo preocupada que estoy con esos desgraciados que no pueden dejar de beber. Cada día los veo en la tienda de licores. Así que... no sé si la señora Bates no será, ya sabe usted...
—¿Si la señora Bates es como ellos? —preguntó la madre de Harry, diplomáticamente.
La señora Olson asintió. De pronto, algo hizo «clic» en la cabeza de Harry.
—Señora Olson —dijo—, sólo porque, según usted, todos los que no pueden dejar de beber son personas que van a la tienda de licores, todos los que van a la tienda de licores no tienen por qué ser personas que no pueden dejar de beber.
—Harry —dijo su madre—, esto a ti no te importa y, además, estás interrumpiendo.
Pero Harry vio en el rostro de su madre que estaba satisfecha con lo que había dicho. Así que se sirvió en silencio un vaso de leche y se sentó a beberlo, sintiéndose más contento de lo que había estado hacía días.

lunes, 10 de febrero de 2014

GLOBALIZACIÓN

El desafío ético de la globalización*


Zygmunt Bauman'


Globalización" significa que todos dependemos unos de otros. Las distancias importan poco ahora. Lo que suceda en un lugar puede tener consecuencias mundiales. Gracias a los recursos, instrumentos técnicos y conocimientos que hemos adquirido, nuestras acciones abarcan enormes distancias en el espacio y en el tiempo. Por muy limitadas localmente que sean nuestras intenciones, erraríamos si no tuviéramos en cuenta los factores globales, pues pueden decidir el éxito o el fracaso de nuestras acciones. Lo que hacemos (o nos abstenemos de hacer) puede influir en las condiciones de vida (o de muerte) de gente que vive en lugares que nunca visitaremos y de generaciones que no conoceremos jamás.

Seamos conscientes o no, éstas son las condiciones bajo las que hacemos hoy nuestra historia común. Aunque buena parte (y muy posiblemente toda o casi toda) la historia que se va tejiendo dependa de decisiones humanas, las condiciones bajo las que se toman estas decisiones escapan a nuestro control.

Una vez derribados la mayoría de los limites que antes confinaban nuestra potencial acción a un territorio que podíamos inspeccionar, supervisar y controlar, hemos dejado de poder protegernos, tanto a nosotros como a los que sufren las consecuencias de nuestras acciones, de esta red mundial de interdependencias.

No se puede hacer nada para dar marcha atrás a la globalización. Uno puede estar "a favor" o "en contra" de esta nueva interdependencia mundial. Pero sí hay muchas cosas que dependen de nuestro consentimiento o resistencia a la equívoca forma que hasta la fecha ha adoptado la globalización.

Hace sólo medio siglo, Karl Jaspers podía aún separar limpiamente la "culpa moral" (el remordimiento que sentimos cuando hacemos daño a otros seres humanos, bien por lo que hemos hecho o por lo que hemos dejado de hacer) de la "culpa metafísica" (la culpa que sentimos cuando se hace daño a un ser humano, aunque dicho daño no esté en absoluto relacionado con nuestra acción).Esta distinción ha perdido su sentido con la globalización. La frase de John Donne "no preguntes nunca por quién doblan las campanas; están doblando por ti" representa como nunca la solidaridad de nuestro destino, aunque todavía esté lejos de ser equilibrada por la solidaridad de nuestros sentimientos y acciones.

Cuando un ser humano sufre indignidad, pobreza o dolor, no podemos tener certeza de nuestra inocencia moral. No podemos declarar que no lo sabíamos, ni estar seguros de que no hay nada que cambiar en nuestra conducta para impedir o por lo menos aliviar la suerte del que sufre. Puede que individualmente seamos impotentes, pero podríamos hacer algo unidos. Y esta unión está hecha de individuos y por los individuos.

El problema es, como alegaba Hans Jonas, otro gran filósofo del siglo XX, que, aunque e! espacio y el tiempo ya no establezcan límites a las consecuencias de nuestras acciones, nuestra imaginación moral no ha ido mucho más allá del ámbito que tenía en los tiempos de Adán y Eva. Las responsabilidades que estamos dispuestos a asumir no se han aventurado tan lejos como la influencia que nuestra conducta diaria ejerce sobre las vidas de personas cada vez más lejanas.
El "proceso de globalización" significa que esa red de dependencias llega a los más remotos recovecos de! planeta, pero poco más (por lo menos hasta ahora). Sería muy prematuro hablar de una sociedad global o de una cultura global, y más aún de una política o un derecho globales. ¿Está surgiendo un sistema social global en ese extremo último del proceso de globalización? Si tal sistema existe, no se parece a los sistemas sociales que solemos considerar normativos. Solíamos pensar en los sistemas sociales como una totalidad que coordinaba y adaptaba todos los aspectos de la existencia humana a través de mecanismos económicos, poder político y patrones culturales. Hoy día, sin embargo, aquello que se solía coordinar al mismo nivel y dentro de una misma totalidad ha sido separado y situado en niveles radicalmente diferentes.

La globalidad del capital, las finanzas y el comercio -esas fuerzas decisivas para la libertad de elección y la eficacia de las acciones humanas- no se ha emparejado a una escala semejante con los recursos que la humanidad ha desarrollado para controlar las fuerzas que rigen las vidas humanas. Y lo que es más importante, la globalidad no se ha igualado con una escala global semejante de control democrático.

De hecho podemos decir que el poder ha "volado" de las instituciones desarrolladas a lo largo de la historia que, en los Estados nacionales modernos, solían ejercer un control democrático sobre los usos y abusos del poder. La globalización en su forma actual significa pérdida de poder de los Estados nacionales y (por el momento) ausencia de cualquier sustituto eficaz.

Ya en otra ocasión, los actores económicos efectuaron una desaparición a lo Houdini semejante a ésta, aunque, evidentemente, a una escala mucho más modesta que la que se ha efectuado en nuestra era de la globalización. Max Weber, uno de los analistas más agudos de la lógica de la historia moderna (o de la falta de ella), observó que lo que marcaba el nacimiento del nuevo capitalismo era la separación de la actividad económica de lo doméstico -donde lo "doméstico" significaba la densa red de derechos y obligaciones mutuas mantenidos por las comunidades rurales y urbanas, por las parroquias o los gremios de artesanos, en las que familias y vecinos habían estado estrechamente envueltos-o Con esta separación (mejor llamarla "secesión" en honor de la antigua alegoría de Menenio Agripa), el mundo de los negocios se aventuró por una auténtica tierra fronteriza, una tierra de nadie libre de problemas morales y restricciones legales y pronta a ser subordinada al código de conducta propio de la empresa.

Como ya sabemos, esta extraterritorialidad sin precedentes de la actividad económica condujo en su momento a un espectacular avance de la capacidad • industrial y al acrecimiento de la riqueza. También sabemos que, durante casi la totalidad del siglo XIX, esa misma extraterritorialidad redundó en mucha miseria humana, en pobreza y en una casi inconcebible polarización de las oportunidades y niveles de vida de la humanidad.

Por último, también sabemos que los Estados modernos entonces emergentes reclamaron esa tierra de nadie que el mundo de los negocios consideraba de su exclusiva propiedad. Los organismos que establecen las normas del comportamiento de los Estados invadieron aquel espacio hasta que, no sin vencer una resistencia feroz, se lo anexionaron y colonizaron, llenando así el vacío ético y mitigando sus consecuencias más desagradables para la vida de sus súbditos o ciudadanos.

La globalización se puede considerar como la "segunda secesión". Una vez más, el mundo económico se ha escapado del confinamiento doméstico, aunque esta vez el hogar que se ha abandonado es el moderno "hogar imaginario", circunscrito y protegido por los poderes económicos, militares y culturales del Estado nacional, a los que se suma la soberanía política. De nuevo, el ámbito económico ha conseguido un "territorio extraterritorial", un espacio propio por el que pueden andar, tumbando con toda libertad los pequeños obstáculos levantados por las débiles potencias de lo local y tratando de sortearlos obstáculos construidos por los fuertes, y donde pueden perseguir sus fines pasando por alto o dando de lado el resto de los fines, a los que consideran irrelevantes económicamente y por tanto ilegítimos. Y una vez más observamos unos efectos sociales semejantes a aquellos que, en tiempos de la primera secesión, tropezaron con la repulsa social, sólo que esta vez a una escala inmensamente mayor, global (como la segunda secesión en sf).

Hace casi dos siglos, en plena primera secesión, Karl Marx acusó de "utópicos" a aquellos que abogaban por una sociedad mejor, más equitativa y justa y que tenían la esperanza de lograrlo deteniendo en seco el avance del capitalismo y volviendo al punto de partida, al mundo pre-moderno del ámbito doméstico y los talleres familiares.

No había vuelta atrás, insistía Marx; y, al menos en ese punto, la historia le dio la razón. Cualquier tipo de justicia y de equidad susceptible de arraigar hoy día tiene que partir del punto en que unas transformaciones irreversibles han llevado ya a la condición humana.
Una vuelta atrás de la globalización de la dependencia humana, del alcance global de la tecnología y de las actividades económicas es imprevisible con toda seguridad. Respuestas como "pongamos las carretas en círculo" o "volvamos a las tiendas de campaña tribales" (nacionales, comunitarias) no servirán. No se trata de cómo remontar el río de la historia, sino de cómo luchar contra su contaminación y canalizar sus aguas para lograr una distribución más equitativa de los beneficios que comporta.

Y otro punto que es necesario recordar: sea cual fuere la forma que adopte el control global sobre las fuerzas globales, no puede ser una copia ampliada de las instituciones democráticas desarrolladas en los dos primeros siglos de la historia contemporánea. Dichas instituciones se hicieron a la medida del Estado nacional, que entonces era la "totalidad social", de mayor tamaño y que más abarcaba y son particularmente poco aptas para ser ampliadas hasta una escala global.

El Estado nacional no era tampoco una hipérbole de los mecanismos comunitarios sino que, por el contrario, era el producto final de formas radicalmente nuevas de convivencia humana, así como de solidaridad social. Tampoco fue el resultado de una negociación y un consenso logrado tras una dura negociación entre comunidades locales. El Estado nacional, que finalmente proporcionó la tan buscada respuesta a los desafíos de la "primera secesión", surgió a pesar de los obstinados defensores de las tradiciones comunitarias y mediante la progresiva erosión de las ya escuálidas y menguadas soberanías locales.

Toda respuesta eficaz a la globalización no puede más que ser global. Y el destino de semejante respuesta global depende de que surja y arraigue un ámbito político global (entendido como algo distinto de "internacional" o, para ser más precisos, interestatal). Es este ámbito político el que hoy brilla por su ausencia.

Los actuales actores mundiales se niegan abiertamente a establecer dicho ámbito. Sus adversarios visibles, entrenados en el viejo y cada día menos eficaz arte de la diplomacia entre Estados, parecen carecer de la habilidad necesaria y de los recursos indispensables para lograrlo. Se necesitan nuevas fuerzas para establecer y dar vigor a un foro auténticamente mundial adecuado a la era de la globalización, y éstas sólo se harán valer evitando a unos y otros.

Ésta parece ser la única certeza. El resto depende de nuestra inventiva compartida y de la práctica política del tanteo. Al fin y al cabo, muy pocos pensadores, si es que hubo alguno, fueron capaces de prever en plena primera secesión la forma que adoptaría finalmente la operación encaminada a reparar los daños. De lo que sí estaban seguros era de que una operación de esa clase era la necesidad más imperiosa de su tiempo. Todos estamos en deuda con ellos por esa clarividencia.

Zygmunt Bauman
Profesor de sociología, Universidad de Leeds y Universidad de Varsovia
 
* Tomado de El País, viernes, 20 de julio de 2001, Sección Opinión, <http://www.elpais.es/ diaric/opinion/Index.htm>
1 Profesor de sociología en la Universidad de Leeds y la Universidad de Varsovia, y autor de Liquid Modemity (2001), Globalization (1999) y Lije in Fragments (1995), Blackwell Publishers, Oxford. © NPQ / Global Viewpoint